Trigésima segunda semana del tiempo durante el año

Comentario a las lecturas de la liturgia del 10 al 17 de noviembre.

Entramos en las últimas tres semanas del año litúrgico. La escena que nos presenta Marcos  en la mesa de la Palabra  de este domingo,  corresponde a lo que Jesús hace en el templo, después de su entrada triunfal en Jerusalén, es decir, en las vísperas de su Pasión y Muerte. Y,  mientras se exacerba el conflicto con los detentores del poder religioso, comienza también a hablar del final… el final de los tiempos, y el de Jerusalén. Este último probablemente era ya algo ocurrido cuando los evangelios se pusieron por escrito. Por lo mismo, los evangelistas, más que recordar por recordar, previenen a la comunidad, sobre todo a sus conductores, para que eviten caer en las mismas prácticas que Jesús denuncia en los jerarcas de su tiempo.

¿Hasta qué punto los poderes eclesiásticos (clericales… y también laicos) hemos repetido lo de los trajes y títulos especiales, lugares reservados y actitudes que nos han merecido y nos merecen un juicio más severo? Una condición ineludible para recuperar la credibilidad de la Iglesia entera es que realmente, a todo nivel, vivamos como Aquél que no vino a ser servido, sino a servir. Que, como las viudas que la Escritura nos muestra este domingo, demos realmente todo lo que somos y tenemos. Si nos resulta imposible… recordemos lo que nos decía Jesús hace pocas semanas: “Para los hombres es imposible, pero no para Dios”. Por eso, hemos de pedir la gracia de renovarnos como Iglesia: que en nuestras comunidades el apoyo mutuo y la oración de unos por otros, así como el diálogo y la corrección fraterna, nos ayuden  a reconocer que el Señor siempre está donde dos o más de nosotros nos reunimos. Y Él es el único y verdadero Sacerdote que, de una vez para siempre, nos ha abierto el paso hacia el Santuario.

En la mesa de la Palabra esta semana hay diversas esquelas que nos ayudan a reconocer la diversidad de Iglesias que conservaron la Buena Noticia, y colaboraron para que llegara hasta nosotros: Pablo aconseja a su discípulo Tito para que ayude a crecer a la comunidad de Creta; luego devuelve al esclavo Onésimo a su amo Filemón, pero advierte a éste que debe recibirlo como hermano…,  ¡y pensar que aún hoy hay entre cristianos condiciones de vida muy cercanas a la esclavitud! Terminamos la semana con las últimas dos cartas de Juan, a comunidades distintas, pero con indicaciones precisas sobre cómo y por qué vivir el amor fraterno. Mientras tanto, Jesús, en el evangelio de san Lucas, nos señala que debemos cuidar unos de otros, perdonarnos mutuamente y vivir con sencillez, humildad, misericordia y confianza en el amor del Padre. Sólo así podríamos esperar con confianza la venida del Hijo del hombre.

El santoral nos presenta a diversos testigos que supieron vivir y dar la vida con Cristo y como Él. La memoria de san Martín de Tours (+397) resulta impedida por el domingo, pero el lunes 12 recordamos a san Josafat, obispo y mártir (1580-1623), muerto en la actual Bielorrusia por promover la unión con la iglesia romana. El jueves 15 se recuerda a san Alberto Magno, O. P. (+1280), obispo y doctor, maestro de santo Tomás de Aquino; el viernes se puede recordar a santa Margarita, reina  de Escocia (+1093), o a santa Gertrudis, religiosa (+1301), y el sábado a santa Isabel reina de Hungría, viuda, de espiritualidad franciscana (+1231). Por su parte, el calendario de la Compañía de Jesús celebra el martes 13 a san Estanislao de Kotska, novicio polaco, modelo de constancia en su vocación (+1568), el miércoles 14 a san José Pignatelli (+1811), aragonés, que es el eslabón entre la antigua y la nueva Compañía, y el viernes 16, además de recordar a los santos mártires del Paraguay,  Roque González de Santa Cruz, Juan del Castillo (que trabajó dos años en Chile) y Alfonso Rodríguez (muertos en 1628), agradecemos también la memoria de nuestros compañeros asesinados en 1989 en El Salvador, junto con las dos colaboradoras laicas de su casa. Mientras tanto, oramos por tantos hermanos que siguen viviendo en ambientes de injusticia y violencia y que migran buscando una vida más pacífica.

Liturgista amateur y colaborador frecuente del sitio Jesuitas Chile. Da Ejercicios Espirituales y forma parte del equipo del Centro de Espiritualidad Ignaciana. Consultor del Arzobispado, de la Conferencia Episcopal y de la Santa Sede en temas de ecumenismo y diálogo interreligioso.

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