Peregrinos chilenos son protagonistas en la Jornada Mundial de la Juventud

Más de 500 representantes tiene el país en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que contará con la presencia del Papa Francisco, buscando impulsar una Iglesia renovada y comprometida con la justicia. Cristóbal Fones SJ cuenta desde Panamá cómo se vive el emocionante evento.

Panamá y la Iglesia están de fiesta con el inicio de la JMJ 2019, en la que peregrinos procedentes de los cinco continentes compartirán durante una semana el mensaje de Cristo y se encontrarán con el Papa Francisco.

Entre las delegaciones más motivadas está la chilena, que con representantes de todas las diócesis del país brilla en Panamá con su luz propia. Así se hicieron notar en el arranque del encuentro, tras varios días de pre-jornada misionando en la ciudad de Colón. En una misa que contó con la presencia del embajador chileno y presidida por el obispo Moisés Atisha, delegado de la Conferencia Episcopal para el trabajo con juventud, encomendaron con ánimo este tiempo de encuentro, que hasta tuvo un pie de cueca.

El fervor de los peregrinos ignacianos chilenos, por otra parte, cuya delegación alcanza más de 25 personas representantes de todas nuestras obras, se vio de manifiesto desde la semana previa con la realización de la experiencia MAGIS en Honduras, liderados por Carlos Vidal SJ, delegado del Provincial para el trabajo con jóvenes.

La fiesta juvenil de la Iglesia tiene a Cristóbal Fones entre sus invitados y él nos cuenta cómo ha sido ser parte de esta experiencia que promete ser inolvidable: “Ha sido impresionante estar con los jóvenes tanto de la experiencia MAGIS como de las delegaciones chilenas de todas las diócesis. Hay mucha energía y deseo de una iglesia renovada, comprometida con la justicia, con los más débiles. La juventud trae consigo ese fuego y esa convicción, sabiendo que en Chile hay muchos desafíos y muchas heridas que hay que sanar”, comentó tras la emotiva misa en la parroquia Nuestra Señora del Carmen.

Para Cristóbal, “estos encuentros sirven como una especie de metáfora de lo que se nos invita a soñar y vivir como Iglesia, nos sirve de pauta. Es un impulso que señala que hay vida más allá de las heridas y nuestros pecados. Sentir que el Señor Jesús está caminando con nosotros, ayudándonos a mirar lo que nos cuesta mirar para convertirlo y celebrar lo que él realiza a través de la gente en nuestra Iglesia”.

La experiencia de MAGIS dio paso a la 34° Jornada Mundial de la Juventud y al encuentro con el Papa Francisco, una oportunidad única para los peregrinos de conocer gente de todo el mundo y compartir ideas.

“Este encuentro nos ayuda a experimentar que somos una Iglesia muy diversa y que nuestro carisma es un color más dentro de este profundo arcoíris que componen los discípulos y discípulas de Jesús. Eso trae complicaciones porque no todo nos gusta, pero también nos abre los ojos a experiencias eclesiales muy bonitas, que están más allá de nuestro horizonte y de las que podemos aprender y enriquecernos”, comentó Fones en la previa de una semana que se vendrá muy movida y llena de emociones para los jóvenes fieles chilenos.