Pausa Ignaciana: acción de gracias

Esta semana, José Francisco Yuraszeck SJ nos invita a dar gracias, para comenzar este 2019 con fuerzas renovadas y seguir promoviendo la Justicia que nuestra fe en Jesús nos exige.

¡Gracias!

José Fco. Yuraszeck Krebs, S

Está concluyendo el año, y es inevitable hacer algún tipo de evaluación o balance. Pausa Ignaciana le han llamado a este espacio. Y la Pausa Ignaciana parte siempre por agradecer. En mi caso particular he regresado en abril a Chile tras tres años de estudios y otras experiencias formativas, y en mayo he asumido como Capellán General del Hogar de Cristo, además de delegado provincial para el sector social. En este contexto, estoy sorprendido gratamente del trabajo que hacen distintas obras de inspiración ignaciana con diferentes grupos que viven en las “fronteras de la exclusión”, como les llamara el papa Francisco. Nos sumamos a tantas otras organizaciones de la sociedad civil e instituciones del Estado que queremos cuidar el bien común, particularmente de los que por distintas razones van quedando al margen del desarrollo.

 

Tanto Techo como la Fundación Vivienda se acercan a las necesidades de quienes viven en campamentos o allegados en nuestras ciudades: no se trata solo de la casa, sino de barrios y ciudades justas e integradas. Trabajo para un Hermano, Emplea, Centro de Formación La Chimba e Infocap, cada una a su modo, intenta dar una mano a quienes no tienen por ahora un trabajo o el que tienen es precario. Los Espacios Mandela de la capellanía católica de Gendarmería hacen lo propio en varias cárceles. En el Hogar de Cristo promovemos trayectorias de inclusión con perspectivas de egreso a personas en situación de calle, acogemos con cuidado a personas mayores, y también tenemos una red de salas cunas y jardines infantiles en barrios vulnerables, muchos de ellos atiborrados de migrantes. Súmate está trabajando con jóvenes expulsados del sistema escolar, desarrollando escuelas y aulas de reingreso. Paréntesis sigue dando una mano a personas que sufren consumo problemático de alcohol y otras drogas. Rostros Nuevos promueve la inclusión y autonomía de personas con discapacidad mental. La comunidad jesuita de Tirúa camina junto al pueblo Mapuche en sus demandas históricas. Junto al Centro Fernando Vives de la Universidad Alberto Hurtado han lanzado hace algunos meses un libro titulado “Mitos chilenos sobre el Pueblo Mapuche”. El Centro Esperanza Nuestra y el movimiento asociado busca que adultos con discapacidad física encuentren su espacio en la ciudad. El Servicio Jesuita a Migrantes ha redoblado sus esfuerzos para que nuestro país sea acogedor con quienes nos han elegido como destino, dejando atrás familias, tierra y costumbres, aportándonos nuevos colores y sabores. El Santuario del Padre Hurtado es un lugar de peregrinación, oración y paz, en medio de la vida agitada de la ciudad de Santiago. Estoy seguro se me quedan fuera algunas iniciativas.

En todas estas fundaciones, con sus programas y además con los esfuerzos de incidencia en políticas públicas y transformación cultural, nos sumamos a los esfuerzos de miles de compatriotas que intentan hacer de nuestro país y ciudades lugares más amables para vivir. ¡Muchas gracias! Les deseo un feliz año, y que comencemos este 2019 con renovadas fuerzas para seguir promoviendo la Justicia que nuestra fe en Jesús nos exige.