“Esteban visita a Alberto”: una conversación sobre las vidas de ambos sacerdotes

El 13 de septiembre, en el Museo del Padre Hurtado, Alex Vigueras SS.CC. y Francisco Jiménez SJ hablaron sobre las espiritualidades de Esteban Gumucio y San Alberto Hurtado, junto con los puntos de encuentro y diferencia de ambos.

Al mediodía del 13 de septiembre se realizó el encuentro “Esteban visita a Alberto” en el Museo del Santuario del Padre Hurtado. Allí, Alex Vigueras SS.CC. y Francisco Jiménez SJ conversaron sobre las espiritualidades de Esteban Gumucio y San Alberto Hurtado, junto con los puntos de encuentro y diferencia de ambos sacerdotes.

Alex Vigueras, que es el vice postulador de la causa de beatificación de Esteban Gumucio, repasó su vida contrástandola con los periodos históricos que le tocó vivir, además de contar las distintas influencias que él recibió de su padre y su madre. Un episodio que lo marcó fue su estadía en Los Perales, donde llevó una vida de oración y campo, y que definió su opción por los pobres. Para él, estos fueron primero los campesinos, después los vecinos de la población, y finalmente los perseguidos por la dictadura. Hacia el final de su vida, él abordó la pobreza de los ancianos y los enfermos.

“Creo que la entrada de Esteban, en esta experiencia de la fe y la cercanía con los pobres a través del arte es muy importante. Él logra expresar lo que vive y lo que ve con la belleza de su poesía y sus palabras. No son rebuscados en la métrica ni en la rima, sino que expresa lo cotidiano de una manera profunda, y así él logró decir una palabra profética”, afirmó.

Al comenzar su charla, Francisco Jiménez dijo que ambos sacerdotes chilenos compartían una época y la fascinación por el Sagrado Corazón de Jesús. A su vez, explicó que Hurtado, a lo largo de su formación, retomó una idea que venía desde su primer discernimiento: la Pedagogía, y afirmó que era un sacerdote que les hablaba a las personas de los problemas del mundo. En su vida, hubo dos viajes que lo marcaron profundamente, en 1945 a Estados Unidos y en 1947 a Europa.

El jesuita contó que Hurtado quería ser compañero de los pobres: “Él accede a los pobres al modo como accede su mamá, que es de una sensibilidad muy fuerte, muy profunda y que es solidaria. Alberto Hurtado es sensible a los pobres desde un comienzo”.

Hacia el final de las exposiciones, se produjo un diálogo con los asistentes, quienes intercambiaron sus preguntas y reflexiones.

De izquierda a derecha: Francisco Jiménez SJ, María Ester Roblero, Alex Vigueras SS.CC. y María Paz Vega.