Carta de los jóvenes del Magis 2018 al Papa Francisco

A los participantes de la Experiencia Magis se les preguntó cuál era la Iglesia que soñaban. Sus respuestas se recogen en el siguiente escrito que fue enviado al Santo Padre.

Santiago, 17 de enero 2018.

Querido Papa Francisco:

Somos 1.354 jóvenes que formamos parte de la Experiencia Magis realizada junto a la Red Juvenil Ignaciana de la Compañía de Jesús, la que apunta a recibir y celebrar como jóvenes su visita, haciéndonos protagonistas del proceso que está viviendo nuestra Iglesia y nuestro país.

Hace algunos días atrás, estando ya dentro del Colegio San Ignacio El Bosque viviendo la Experiencia Magis, nos preguntamos cuál es la Iglesia que soñamos. Las respuestas fueron muchas y muy variadas, destacando las que mencionaremos a continuación y que deseamos compartir con Usted:

Soñamos una iglesia más inclusiva, donde todos podamos entrar a la casa de Dios, sin importar nuestra raza, sexo u orientación sexual. Donde la opinión de un joven intrépido sea igual de escuchada que la de un gran sabio.

Soñamos una iglesia transparente, donde las decisiones no se tomen entre paredes, donde las grandes construcciones institucionales no se vuelvan un muro divisorio, sino una oportunidad para unirnos, para escuchar a nuestros acompañantes, sacerdotes y obispos, y que, a su vez, ellos nos escuchen a nosotros.

Soñamos una Iglesia moderna, donde caminemos junto a la sociedad, en que tanto nosotros como nuestros líderes estén atentos a los signos de los tiempos, en que seamos conscientes que Dios habla hoy también, que su mensaje, como nosotros, evoluciona, crece en amor y misericordia.

Soñamos una iglesia humana, donde no existan pedestales en los cuales elevarse, en que cada uno de nosotros valga tanto por sus defectos como por sus virtudes, en que no se tenga miedo a pedir perdón, pues eso no nos aleja del camino, sino que nos hace crecer en humildad y cariño, como usted bien dijo, nos hace entendernos como hombres y mujeres perdonados.

Querido Papa, soñamos una iglesia valiente, donde se vaya a las fronteras, donde enfrentemos nuestros temores, donde no tengamos miedo a embarrarnos, así como el pastor que rescata del barro a su oveja, así como la madre que limpia a su hijo, así como el hijo que acompaña a su papá enfermo.

Padre, le pedimos a usted también ser valiente, seamos todos los protagonistas de este cambio, porque nosotros no tenemos miedo, porque diremos con orgullo que seguimos a Jesús a las cárceles, a los hospitales, a los campamentos, a los rincones más aislados del mundo. ¡Ahí mándenos, ahí estaremos!

Creemos profundamente que el Evangelio se escribe todos los días, que la palabra de Dios continua sonando y resonando en las calles de Chile y del mundo. Hagamos del Evangelio un texto vivo, seamos nosotros la boca de Jesús, sus brazos y sus piernas. No dejemos que parezca que Dios quedó en el pasado, demostremos que su mensaje es más actual que nunca, que el amor y la misericordia son el motor del mundo y que todos
estamos llamados a encarnar el amor de Dios preguntándonos como el Padre Hurtado: ¿qué haría Cristo en mi lugar?

Como jóvenes nos unimos a sus oraciones de paz y justicia, y a su vez, oramos por Usted, para que sus brazos no decaigan, para que su voluntad se mantenga firme, para que su corazón se mantenga compasivo y para que sus pies sostengan sus ideales y los nuestros.

Querido Papa Francisco, soñamos como jóvenes del MAGIS 2018 con una iglesia que sueña con un mundo mejor, más parecido al sueño de Dios.

Se despiden con mucho cariño y admiración, desde estos rincones del mundo.

Jóvenes Experiencia Magis
Chile 2018