3 de enero: Santísimo Nombre de Jesús

Titular de la Compañía de Jesús.

Dado que Jesús es el único Mediador entre Dios y nosotros, se puede decir, sin lugar a discusión, que todas nuestras oraciones se hacen al Padre por medio de Él, y todo lo que el Padre nos da se nos da también por medio de Él: “En el Nombre de Jesús”. Tal vez por eso, entre las medidas de reforma litúrgica, la fiesta del Santísimo Nombre de Jesús pasó de ser una celebración importante en el calendario del tiempo de Navidad (se celebraba en el domingo entre el 1 y el 6 de enero, o -si no lo había- el 2 del mismo mes) a una “memoria libre”. Es decir, una celebración con oraciones propias que pueden usarse o no, según la situación y la necesidad de la comunidad.

Para los miembros de la “Compañía de Jesús” (=jesuitas), sin embargo, es una de nuestras fiestas más importantes: Junto con la de San Ignacio, el 31 de julio, son las dos únicas “Solemnidades” propias que tenemos.

El nombre de Jesús significa “YHWH salva” y, para los jesuitas, es lo que define nuestra  misión. Lo señaló detalladamente, como era su costumbre, el P. Julio Jiménez Berguecio (+2003), en un artículo del que aún circulan copias: Instrumentos en manos de Dios: En pocas palabras, el P. Jiménez apunta a que la misión de la Compañía es llevar a todos los seres humanos la “salvación” que Dios nos da por medio de Jesús. Algo que suena excesivamente pretencioso, si se pensara que esa misión fuera exclusiva de la Compañía de Jesús. Pero “la salvación” está encargada por Jesucristo a toda su Iglesia y, en ella, los jesuitas nos sentimos desafiados a profundizar en nuestra relación personal con Jesús, para poder cumplir nuestra misión, en palabras de la Congregación General 32 (1975): “el servicio de la fe, del que la promoción de la justicia constituye una exigencia absoluta, en cuanto forma parte de la reconciliación de los hombres, exigida por la reconciliación de ellos mismos con Dios” (Decr. 2, n. 2).

Por eso, en este día, los jesuitas agradecemos especialmente al Señor Jesús que nos haya distinguido con su Nombre, que nos compromete a colaborar en su obra salvadora.

Liturgista amateur y colaborador frecuente del sitio Jesuitas Chile. Da Ejercicios Espirituales y forma parte del equipo del Centro de Espiritualidad Ignaciana. Consultor del Arzobispado, de la Conferencia Episcopal y de la Santa Sede en temas de ecumenismo y diálogo interreligioso.

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