¡Cómo duele esta América!

A continuación la Palabra CPAL del mes de febrero de 2019, por Roberto Jaramillo SJ, Presidente de la CPAL.

¡Cómo duele esta América!

Comenzamos el segundo mes del año entre el dolor y la esperanza; como en un parto lento que quisiéramos acelerar para que reviente la luz y la vida se haga libre. El dolor de más de tres millones y medio de venezolanos que hemos visto deambulando por las carreteras y calles de nuestros países y ciudades, con sus pies reventados, sus ‘corotos’ al hombro, sus rostros demacrados no sólo por el cansancio sino por la desesperanza, es el que nos atraviesa el alma. Y detrás de cada uno de ellos hay historias de familias numerosas, de padres, madres, ancianos, niños dejados atrás y que viven con miedo, con hambre, sin salud ni medicinas, sin trabajo, sin futuro en su propio país.

A nuestros compañeros y compañeras en Venezuela les enviamos, desde aquí, nuestro mejor y más fraterno saludo. Tienen toda nuestra solidaridad; les enviamos lo mejor de nuestra energía y les ofrecemos la ayuda que necesiten. Rezamos todos los días para que Dios les de la sabiduría y la fuerza para resistir al odio, para ser testigos de la reconciliación y de la justicia entre hermanos.

Pero rezamos y estamos permanentemente atentos, también

* a lo que pasa en Nicaragua, donde todos los ideales de una revolución que se alcanzó con mucha sangre y sufrimiento fueron traicionados por un dictador que resultó ser peor que aquel a quien él ayudó a destronar, y donde nuestros hermanos jesuitas resisten con valentía y entereza sin par;

* y también a lo que ocurre en Honduras donde, donde después de un año de fraude electoral el poder ejecutivo, vinculado con intereses económicos obscuros e ilegales, mantiene su política de terror y cinismo, ignorando el grito y la denuncia profética de miles de hombres y mujeres pobres que se organizan en caravanas para huir, porque no encuentran en su tierra ni un presente para ellos, ni un futuro para sus hijos. Allí también los compañeros y compañeras de Radio Progreso y el ERIC, del Colegio San José y las parroquias en Yoro se mantienen firmes al lado del pueblo, buscando -con muchos otros – alianzas que conduzcan a la democratización del país.

* Y estamos atentos a lo que ocurre en Guatemala donde la corrupción campea – como en tantos otros países de nuestra América Latina – hasta el punto en que el gobierno de turno viéndose amenazado por la Comisión Internacional de Investigación y Lucha contra la Impunidad (CICIG), decidió dar por cerrado unilateralmente el acuerdo celebrado con la ONU para su instauración y vigencia.

Autoritarismo, fraude, corrupción, todos son males que aquejan a nuestros países y de los cuales no se salva ninguno en América latina y El Caribe. Esto es evidente al observar el macro nivel gubernamental; pero se trata de actitudes y maneras de proceder que tienen sus raíces extendidas en todas las instituciones de nuestra sociedad y a todo nivel, sin excluir nuestra pecadora y santa Iglesia católica, de la cual los jesuitas somos ‘arte y parte’, y que sólo empiezan a cambiar por una decisión personal y comunitaria radical (hay que arrancarlas, a veces con dolor). Sino es así, ¿cómo podemos hablar de Dios y dar una “buena noticia a los pobres, anunciar la liberación de los cautivos, devolver la vista a los ciegos y anunciar un año de gracia del Señor”? ¿Hacemos la diferencia a nuestro alrededor? Es la pregunta que nos deja el mes de enero.

Abrazo fraterno para todos y todas.

Roberto Jaramillo Bernal, S.J.

Presidente de la CPAL