Misión Mapuche

  

Una comunidad de inserción

Los jesuitas de Tirúa hemos formado una comunidad apostólica de inserción. Nosotros deseábamos compartir la vida cotidiana de una comunidad concreta, aprender de ellos y acercar nuestras vidas. Nos acercamos al mundo mapuche conscientes de nuestras diferencias y de la carga histórica que llevamos en nosotros. Desde aquí hemos ido aprendiendo a mirar con otra mirada, a reconsiderar nuestros propios juicios, y a redescubrir la experiencia de la fe, la vivencia eclesial y la realidad de nuestro país.
 
En octubre de 2000 arrendamos un pequeño sitio donde construimos una casa de material ligero. Si bien guardamos ciertas formalidades y espacios propios de nuestra vida (una capilla pequeñita y piezas individuales), y adquirimos algunas herramientas apostólicas de valor económico (vehículo, computador y teléfono), nuestra vida es sencilla y nuestra casa es de puertas abiertas.
 
Nuestra vida apostólica, por supuesto, nos pone en contacto con muchas otras comunidades, tanto mapuches como chilenos . Como dijera la animadora de la capilla católica de Tirúa durante la visita de Monseñor Ezzati, “ellos llegaron acá porque el pueblo mapuche les tocó el corazón. Pero el corazón de ellos ha estado siempre abierto a todos. A los tiruanos nos gusta decir que son ‘nuestros padres’, pero sabemos muy bien que le pertenecen primero a Dios y luego le pertenecen a todas las comunidades ”.

Servicio de la fe

 Nuestro servicio pastoral en un contexto intercultural y con una presencia eclesial históricamente precaria, es un espacio privilegiado para profundizar sobre la relación entre la fe y la cultura, y en los modos de anunciar la Buena Nueva del Reino, asumiendo y compartiendo las riquezas del Evangelio y de la cultura mapuche.
 
En esta labor, somos colaboradores de la parroquia de Cañete (65 km., al norte). Atendemos regularmente trece comunidades católicas mayoritariamente en una tierra de misión: escaso número de católicos, mayoría de cristianos evangélicos, poca tradición de atención y participación eclesial permanente anterior. La principal atención pastoral consiste en un encuentro comunitario mensual en torno a la cual la comunidad católica celebra la misa, y comparte la vida y los alimentos que todos traen para celebrar el día del Señor.
 
A partir de la experiencia de estos años, hemos definido nuestra labor pastoral como el “acompañamiento de la vida de los católicos en el largo plazo, desde nuestra propia inserción y desde una pastoral apropiada para un mundo intercultural, con un método que promueva y fortalezca las identidades, las responsabilidades y las autonomías locales.” 

Promoción de la justicia

En una zona dramáticamente excluida de muchos beneficios y tardíamente atendida en la mayoría de los servicios sociales básicos, nos hemos hecho cargo de variadas acciones de promoción social. Continuaremos buscando, siempre en colaboración con otros, cómo aportar lo propio nuestro: una fe que busca la justicia, una vida consagrada al bien de los demás y un compromiso de acompañamiento en solidaridad y en el largo plazo.
Al llegar a Tirúa, hace siete años, no traíamos proyectos sociales ni culturales planificados. Nuestra intención era escuchar la voz de las bases y, a partir del conocimiento de sus anhelos y necesidades, formular junto a ellos algunos proyectos en los que pudiéramos colaborar. Así han surgido las instancias de apoyo social y cultural en las que estamos actualmente involucrados.
 
Asociación Indígena Relmu Witral
Visitando las casas de muchas mujeres mapuches católicas, escuchamos repetidas veces una historia que les tenía el corazón apretado: debido a la falta de oportunidades comerciales, se estaba perdiendo no sólo una tradición cultural, sino un trabajo que daba dignidad y sentido a sus vidas. Descubrimos en ellas algo que ha marcado nuestra aproximación a todo proyecto productivo: muchas instituciones ofrecían talleres y cursos de capacitación, pero nadie se hacía cargo de acompañar el proceso posterior en el largo plazo, el proceso más difícil, la comercialización de productos.
Así nació Relmu Witral (Telar del Arco Iris) , Asociación Indígena que ya integra a más de cien mujeres lavkenches y que espera llegar a integrar doscientas socias.
 
Hogar de Cristo
El Hogar de Cristo tiene una importante presencia en la comuna, atendiendo a más de trescientas personas directamente a través de diversos programas. Nosotros colaboramos con el equipo directivo en la planificación y evaluación, y participamos directamente en dos programas de atención a personas en situación de exclusión social del sector rural de Tirúa sur, mayoritariamente indígenas lavkenches. Su objetivo es mejorar la calidad de vida en situación de pobreza y se atiende preferentemente al adulto mayor y mujeres jefas de hogar.
 
Sistema de becas "Lican"
El sistema de becas “Lican” consiste en un apoyo económico directo a 38 estudiantes de la comuna de Tirúa . Los beneficiados son todos jóvenes de comunidades rurales, chilenos y mapuches de la comuna de Tirúa que estudian en liceos o escuelas técnicas profesionales o en la Universidad lejos de sus hogares. La beca consiste en 10 mil pesos mensuales con los cuales pueden solventar principalmente los gastos de movilización y algunos útiles escolares.
 
Las becas son financiadas por colaboradores de la Misión. Este sistema de becas cumple un triple objetivo: primeramente da apoyo económico a los estudiantes, en segundo lugar, pone en contacto directo a quienes aportan las becas y a los beneficiados estableciendo no sólo una ayuda económica sino un puente entre mundos diversos y distantes, y tercero, integra un seguimiento de los jóvenes estudiantes promoviendo su compromiso con la comuna y su desarrollo integral.

 



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